Los cuidados estéticos en la India
La india ha ejercido siempre una gran fascinación sobre el hombre oriental. A través de las rutas marinas llegaban navegantes y comerciante, cargados de especias, que relataban deslumbrados la riqueza de los principales hindúes y de las castas de mayor categoría social. Esta cultura fascinante continúa siendo atractiva para nosotros
La cultura hindú abarcaba
antiguamente todas las regiones bañadas por los ríos Ganges, Indo, Brahmaputra,
Iravadi y Mekong, y estaba perfectamente delimitada por unas fronteras
naturales. Por el norte estaba rodeada por la cordillera del himalaya, y estaba
separada del Asia occidental por las grandes cadenas de montañas de Suleiman e
Hidukush. Por tanto, la comunicación más fácil era por mar. La influencia hindú
sobre Occidente se debió a los comentarios que los comerciantes extranjeros
hacían al volver a su tierra sobre lo que habían visto.
Desde el año 1000 antes de Cristo
hasta nuestro siglo, la India ha sido invadida y colonizada en repetidas
ocasiones. El atractivo de sus famosas especias y de sus celebres perfumes era
precisamente una de las razones que atraía a los ejércitos extranjeros.
La región hindú, basada en el
brahmanismo, considera que la vida terrenal tiene por finalidad preparar al
hombre para una reencarnación mejor y mas elevada. Esto hace que la gente
acepte una sociedad con castas y que a cada una de ellas le corresponda un
determinado nivel de vida; a las castas solo se puede acceder por herencia o
por méritos acumulados en una vida anterior. Tomando la figura humana como
imagen de esta estructuración en castas, la cabeza estaría representada por los
príncipes, la boca correspondería a los sacerdotes, los guerreros serian los
brazos, los agricultores estarían localizados en el estomago y los obreros
formarían los pies de la figura.
En el año 525 después de Cristo,
el príncipe Siddharta Gautama fundo el budismo, como reacción contra los
excesos sociales y religiosos del brahmanismo.
La cultura hindú tiene una visión idealista; se ama el placer y el bienestar, pero se carece de ambiciones materiales. Las manifestaciones artísticas representan escenas tan fantásticas y poéticas que queda la duda de si son representaciones reales o idealizaciones de una vida deseada.
Los cuidados del Cuerpo
La higiene, ya fuera el baño o el
maquillaje, tenia un sentido religioso. El arte de la cosmética y del atractivo
personal estaba marcado por la salud.
Los cirujanos hindúes eran famosos y hábiles. Para adquirir práctica, se ejercitaban con tallos de plantas y calabazas. Fueron los iniciadores de la rinoplastia (cirugía estética para corregir los defectos de la nariz). Esto tiene una explicación: a las mujeres adulteras se les rompía la nariz como castigo y ellas, naturalmente, acudían a un cirujano para que se la arreglase. Utilizaban corteza de árbol como base de la nueva nariz, dándole la forma y la medida deseadas.
El Riqveda
Unos 4.000 años antes de Cristo existía ya un herbario hindú en el que se mencionaban mas de quinientas plantas medicinales y cosméticas. Algunas provenían de China y otras pasaron más tarde a Egipto.
El Riqveda, publicado en el año 1500 antes de Cristo, es un tratado que consigna cerca de ochocientas plantas. Algunas de ellas son drogas que se utilizaban como anestésicos.
El Kama-sutra
Hacia el año 100 antes de Cristo
se escribió el famoso kama-sutra, que es un manual de comportamiento por el que
se han regido los hindúes hasta nuestros días. Fue descubierto por los ingleses
y traducido y editado por primera vez en Londres en 1873. Su lectura causó
verdadera conmoción, tanto por el contenido de los temas como por el desenfado
con que eran tratados.
El libro consta de tres partes:
- En la primera se explica como cultivar el alma y la virtud
- En la segunda se indica como cuidar el cuerpo y conseguir riquezas.
- En la tercera se habla del amor y del placer de los sentidos.
A nosotros nos interesa
principalmente la segunda. En ella se indica a los hombres como debe ser el
aseo diario: “al levantarse, el hombre se lavará los dientes, se aplicará sobre
el cuerpo, en cantidad moderada, ungüentos y perfumes, pondrá colirios en sus
ojos, coloreará sus labios y al final se mirará en el espejo. Durante el día
masticará hojas de plantas para que perfumen su boca. Cada día tomará un baño,
cada dos días se dará un masaje con aceites olorosos, cada tres días se
aplicará sobre el cuerpo una sustancia jabonosa y se afeitará la cabeza, la
cara y el resto del cuerpo”.
A las mujeres se les indica que deben ser expertas en distintos conocimientos, como el canto, la danza, la música, la gimnasia, el arte del masaje o el de aplicar ungüentos perfumados sobre el cuerpo, y la elaboración y utilización de productos cosméticos (coloración de los dientes, cabellos, uñas, creación de perfumes, etc.)
El vestido
EL traje se reducía al mínimo: un
calzón corto o una falda. Tanto los hombres como las mujeres llevaban el tórax
descubierto, pero acompañaban su indumentaria con un chal con el que se podían
cubrir los hombros, o bien usarlo para sujetar pequeñas cargas a la espalda.
Mas que con trajes, gustaban de cubrir su cuerpo con joyas. Eran muy hábiles en la confección de adornos y en los enganches de gemas. Fueron los creadores de los anillos, que se colocaban siempre en la segunda falange (o falangina) del dedo, en contraste con el uso actual, pues ahora se lleva en la primera. Los anillos eran símbolos del nivel social, ya que solo los podían lucir los que por su categoría no tuvieran que realizar trabajos manuales.
Los cuidados estéticos
El agua del baño se perfumaba con
pachulí, sándalo o jazmín. Después del baño se aplicaban numerosos aceites
perfumados con los que se frotaban la piel, no solo para darle olor, sino
también para suavizarla y, en algunos casos, para aclarar el color de la misma.
Las técnicas del masaje se aprendían en los templos. Esto no es extraño, pues eran verdaderas universidades en las que los sacerdotes (la casta de mayor categoría) dominaban todas las ciencias y garantizaban el bienestar de la comunidad. La gente acudía a ellos aproximadamente una vez a la semana y el resto de los días se practicaba el automasaje para conservar la salud del cuerpo.
El peinado
Como prolongación del cuidado
general que la cultura hindú tiene con su cuerpo, el peinado responde también
al criterio de castas, esto es, diferenciador de las clases sociales. Las
clases mas elevadas se dejaban crecer en abundancia el cabello y se hacían con
él unas delicadísimas trenzas adornadas con piedras preciosas que se caían por
la espalda o se recogían en moños y se cubrían con un turbante.
Las mujeres anudaban en la frente
todo el cabello que recogían de los lados, y con esmerados rizos fabricaban
coronas de piedras preciosas que estaban a tono con el lucimiento del resto del
cuerpo: pendientes, collares, brazaletes, telas, etc.




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